Magia, acrobacias y vanguardismo teatral


La inauguración de la 33ª Feria de Teatro en el Sur contó con la presencia en Palma del Río de la de la consejera de Cultura, Rosa Aguilar, quien se encargó de abrir institucionalmente una nueva edición del consolidado certamen de teatro. La consejera de Cultura estuvo acompañada por el alcalde, José Antonio Ruiz Almenara, el director de la muestra, Ramón López, la delegada territorial de la Junta, Rafaela Crespín, y la diputada provincial de Cultura, María Isabel Ruz. En mitad de un ambiente compuesto por profesionales de las artes escénicas, Aguilar quiso mostrar su intención de continuar apoyando al sector: “Aquí y ahora quiero deciros que vamos a cumplir con el compromiso en el marco de la asamblea que mantuvisteis con el secretario general de la Consejería de Cultura. Ayuda que sabéis, hemos hecho un esfuerzo para que cuenten con un aumento presupuestario. Y lo digo aquí en esta feria porque es tiempo de expresar los compromisos”. Al mismo tiempo que calificó a dicho sector como “un pilar fundamental y esencial” en el nuevo modelo cultural de la Junta de Andalucía, pero no dejó pasar la oportunidad para animar a los presentes a participar e implicarse activamente en el presente y futuro del festival teatral palmeño.

Respecto los nuevos retos y desafíos de la Feria de Teatro en el Sur, Rosa Aguilar incidió en que son los expertos del mundo escénico quienes deben decir “de qué manera podemos mejorarla para para seguir siendo en el futuro, otros treinta y tres años más y más a más, ese lugar de encuentro de referencia para el teatro, la danza y el circo en Andalucía. Aquí también podemos construir futuro juntos”, afirmó. La consejera de Cultura reconoció la importancia de los palmeños porque gracias a su participación “la ciudadanía de Palma del Río hace cada año más grande aún la Feria del Teatro”, a lo que añadió otra de las cualidades destacadas del festival como es la oportunidad del municipio “para darse aún más a conocer como lo que es: como tierra de culturas”, señaló. En el acto inaugural, el alcalde, José Antonio Ruiz Almenara, agradeció la colaboración de las instituciones, colaboradores, el trabajo de la organización y destacó el esfuerzo de las compañías a la hora de intentar formar parte de la programación, “expresar el agradecimiento de toda la corporación municipal, que lo paséis bien estos días y que Palma del Río la tendréis a vuestra disposición”, subrayó.

En la inauguración, la organización entregó el reconocimiento al Festival Don Quijote de París –una de los dos homenajes que se producirán en esta feria-. Su director, Luis Jiménez, se emocionó al recoger el obsequio antes de hacer un repaso por los 25 años de existencia de un proyecto que creó en 1992 y que, además de estar avalado por la Unesco y el Consejo de Europa, presume de ser el único festival en Europa dedicado exclusivamente a la lengua y a la dramaturgia hispánica. En este cuarto de siglo, por su escenario han pasado 236 espectáculos, 2.000 profesionales y en torno a 85.000 espectadores.

Pero quien realmente levantó el telón palmeño fue la compañía canaria Una hora menos producciones con Me llamo Suleimán. A las 19:00, en la sala la caseta comenzó esta adaptación de la novela de Antonio Lozano, un drama que refleja la historia de un chico deseoso por encontrar una vida mejor lejos de su casa en Mali. Bajo la dirección de Mario Vega, esta obra ha arrancado buenas críticas en una trama que “es un drama tras otro, tras otro. Una realidad también, que es lo peor”, como describió la actriz Marta Viera. Tras esta primera toma de contacto, el teatro Coliseo abrió al público para acoger en su interior Hamlet, puesta en escena por la Compañía de Teatro Clásico de Sevilla. Este clásico de William Shekespeare adaptado por el dramaturgo Alfonso Zurro reflexionó sobre el poder como algo manipulador, corruptor, vengativo, asesino a través de nueve personajes abocados a la confrontación y a la destrucción.

La calle también fue protagonista en la primera jornada con Oopart. Historia de un contratiempo, un viaje en el tiempo que Trasperté circo se encargó de recrear a todos los asistentes en la avenida Pio XII. Acrobacias, los elementos circenses y el clown se entremezclaron en cuatro vendedores ambulantes llenos de habilidades en mitad de una atractiva escenografía. Y como culmen de este primer día, los artistas de Lavi e Bel –compañía homenajeada en esta edición- desarrolló su último espectáculo, “Frágil” dirigida por Emilio Goyanes. Los granadinos acariciaron el realismo mágico, teatralidad, canción y grito, silencio y ritmo sincopado, todo ello mediante un recorrido por el siglo XX de tres mujeres inseparables lleno de ternura y humor.

De esta manera, la ciudad comenzó a respirar la magia del teatro con los primeros pasos de una programación que durara cuatro días. Momentos de reencuentro entre compañeros, la ilusión entre quienes estrenaban representación o las ganas de los que regresaban a Palma del Río fueron algunas de las emociones que se vivieron en los alrededores del barrio de San Francisco –epicentro de toda la infraestructura y hospedaje-.

Hamlet triunfa en los Premios Lorca del Teatro Andaluz

La compañía Teatro Clásico de Sevilla se alzó con ocho galardones, de los diez a los que optaba, en la IV edición de los Premios Lorca del Teatro Andaluz que este año como novedad han llevadoel nombre del poeta granadino Federico García Lorca. Su obra Hamlet recibió el distintivo como mejor espectáculo teatral, además de los premios a la mejor adaptación y dirección para Alfonso Zurro; el protagonista, Pablo Gómez-Pando, se llevó el distintivo como mejor intérprete masculino mientras que su compañera, Amparo Marín, se alzó con el de mejor interprete femenina. La escenografía, el vestuario y el diseño de iluminación de esta producción también recibieron otro reconocimiento.

La ceremonia organizada por la Asociación de las Artes Escénicas de Andalucía (ARESAN) tuvo lugar, como es habitual, en el Monasterio de San Francisco donde tras la recepción en uno de los patios junto al posado en el photocall, los artistas pasaron al salón principal. Debido a un corte de luz en dicho recinto, la gala comenzó con 45 minutos de retraso según lo previsto. A las 13:45, el presidente de ARESAN, Javier Paisano, dio la bienvenida a los asistentes entre los que se encontraba la consejera de Cultura, Rosa Aguilar. Paisano defendió en su discurso la desaparición del 21% en el IVA cultural, criticó la encarcelación hace unos meses en Madrid de los titiriteros granadinos y recordó a Rafael Arosa.

De nuevo, la aparición de la presentadora Paz Alarcón marcó el inicio de una entrega de premios marcada por ese retraso anecdótico. Otra de las novedades de esta edición fue la creación del Lorca Libro sobre las Artes Escénicas en Andalucía que ha recaído en la tesis doctoral Málaga durante la primera década del s. XXI de Miguel Ángel Jiménez Aguilar. Otra de las galardonadas fue por la difusión de las artes escénicas fue la gestora cultural y crítica teatral de Diario de Sevilla, Rosalía Gómez. Por otro lado, el Festival de Teatro de El Ejido fuero reconocido con el Lorca de Honor 20016, lo mismo ocurrió con la Escuela Internacional de Circo y Teatro CAU de Granada, institución que obtuvo la Mención de Honor. Entre las representaciones premiadas, Los pasos perdidos de la compañía de Ana Morales recogió tres distintivos, el de espectáculo flamenco junto con los de intérprete tanto masculino – para David Coria - como femenino de danza flamenca –para Ana Morales-. En la categoría de revelación, Teatro a la plancha destacó por Los Perros.

Pero la segunda jornada de Feria de Teatro en el Sur, la del martes, no sólo contó con la celebración de la gala organizada por ARESAN. A la 11:00, Titiritrán teatro ofreció al público familiar la historia de dos tortugas enamoradas en Arturo y Clementina; más tarde, los más pequeños continuaron divirtiéndose con Sólos de Ymedio teatro, donde el títere Aurelio jugó con sus amigos imaginarios. Ya en la sesión vespertina, Startist e Hiperbólica producciones llevaron al escenario del salón Reina Victoria el estreno de Una hora en la vida de Stefan Zweig, un relato de ficción sobre los últimos momentos en 1942 del escritor austriaco antes de suicidarse con su esposa durante su exilio en Brasil.

La compañía de Fernando Hurtado puso la danza en la tarima de la sala La caseta con Confesiones de un primate en el km 50. Del baile a la duda, la reflexión planteada en Juanita Calamidad de Chirigóticas acerca del compromiso o el cambio en el modo de vida, algo a lo que su protagonista se aferra en no arriesgarse. Fuera de las salas, Varuma teatro se echó a la calle con Instante para deleitar a los espectadores palmeños con técnicas circenses llenas de equilibrios, malabares, rueda cyr, acrobacia, break dance o danza contemporánea. La última actuación de la programación llegó de la mano de la revelación de este año según los premios Lorca, Teatro a la plancha interpretó Los perros en el patio de la Casa de la Cultura, un texto de Selu Nieto donde tres despojos despojados de un viejo hospicio sueñan con la salida. De esta forma, la localidad fue escenario por segundo día de una feria que nada más empezar ya se encuentra en su ecuador.

La 33ª edición del festival teatral llegó el 8 de julio a su fin con la representación de siete obras, entre las que hubo dos estrenos. El cuarto día de programación comenzó a las 11:00 en la sala La caseta con la interpretación de La grieta, entre animales salvajes a cargo de Remiendo teatro. En una historia donde los autores Gracia Morales y Juan Alberto Salvatierra han querido reflejar metafóricamente la sociedad mediante la experiencia de tres amigos que deciden pasar el fin de semana en una casa rural, todo son risas al principio pero la actitud de ellos cambia hasta el punto de brotar el egoísmo, la irresponsabilidad o la resignación. En el horario matinal, otra de las compañías que actúo fue Lasal teatro con Sin palabras, una creación de Julia Ruiz para niños de 1 a 4 años que realizó dos pases en los que dos actrices aparecieron dormidas tranquilamente antes de que llegase el aire, este elemento de la naturaleza hizo que una de ellas comenzase a bailar por primera vez; del mismo modo, su compañera empezó a cantar gracias a la inhalación de ese viento.

Ya por la tarde se produjo un “cara a cara” en Mozart vs Salieri de Producciones imperdibles. La sala Reina Victoria fue testigo privilegiada de cómo estos dos compositores rivales en su época volvieron a encontrarse en un lugar intemporal para tener la oportunidad de decirse las cosas que nunca se habían dicho. Una actuación de Javier Castro y Alex Peña que desgranó la compleja personalidad de los genios musicales en una Europa inmersa en el siglo de las luces. En cuanto a los estrenos, Barataria presentó una fusión de danza y teatro en Bombillas, en la que se aborda el deseo como una luz que encandece en la memoria y entorpece el presente cuando destroza la capacidad de brillar hacia adelante. Y Axioma teatro volvió a representar su novedad de este año, El legado, por segunda ocasión en esta muestra después de que lo hiciese también el pasado jueves. Por otro lado, el teatro Coliseo acogió un homenaje a los perdedores que cada día se quedan en el camino por alcanzar su sueño con la propuesta escénica Danzad Malditos de Malditos; una especie de folio en blanco a modo de competición en la que cada día los actores lucharán por ser la pareja ganadora.
Del interior al exterior, la tónica habitual volvió a repetirse con la calle como otro de los espacios destacados para el entretenimiento del público. El bombero más excéntrico de Rolabola resolvió diversas situaciones de la forma más ingeniosa y cómica en Emergencias 080 y tantos, todo ello a través de un juego de equilibrio en la manipulación del fuego gracias a las artes circenses. Sin dejar de lado el mundo del circo, aunque con un cierto toque diferente, V de banana ofreció Los Mutandine.

El colofón a toda la semana de magia lo puso Hilos de La Rous, un espectáculo que profundizó en esos lazos de unión que se crean entre una madre y sus hijos, además del legado que deja en sus descendientes para que ellos mismos puedan tejer sus propios hilos.
Palma del Río apagó nuevamente las luces de sus escenarios, comienzó a desmontar las infraestructuras y despidió a los artistas hasta la próxima temporada. Pero en el fondo, la ciudad mantiene el alma de teatro que durante treinta y tres años lleva demostrando, una cualidad que convierte a la Feria de Teatro en el Sur en ejemplo de la vanguardia en la escena andaluza. Algunas de esas novedades se han visto plasmadas en el uso de las nuevas tecnologías como herramienta que completan la escenografía y enriquezcan -sin mucho coste- los decorados; algunos profesionales incluso han recurrido a mostrar en sus obras algún elemento publicitarios - en alguna camiseta, de forma sutil-. Por encima de todo, las 27 obras transmitieron alegría, pena y magia al público, en un ambiente cargado de 100 programadores y con la presencia de la consejera de Cultura, Rosa Aguilar, los dos primeros días del evento. Mientras se desmonta esta edición y se analiza su desarrollo, la feria de teatro palmeña empieza a mirar al futuro con los retos que le quedan por delante.