La danza protagoniza Palma, Feria de Teatro en el Sur


La 34º edición de Palma, Feria de Teatro en el Sur se inauguró el 4 de julio con 29 propuestas escénicas que llenaron cuatro días de ambiente teatrero en Palma del Río gracias a modalidades como circo, danza, clown o comedia, entre otras. El acto protocolario de inicio contó con la presencia del consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Miguel Ángel Vázquez, que se encargó de abrir oficialmente la muestra junto al alcalde palmeño, José Antonio Ruiz Almenara, y el director del festival, Ramón López. En esta previa al desarrollo de los espectáculos, el mundo de las artes escénicas pudo recrearse con la exposición 30 años de Búho Teatro en el Centro Municipal de Congresos, a lo que se unió el homenaje de la profesión al escenógrafo y cofundador de estudio deDos, Curt Allen Wilmer.
El consejero anunció en Palma que el anteproyecto de ley de las Artes Escénicas de Andalucía tendrá listo su primer borrador a finales de este mes, "fruto de la interlocución con el sector". Vázquez ofreció a los profesionales "una alianza fuerte y duradera para potenciar el teatro andaluz"."Creemos en el teatro, un arte vivo que debemos cuidar, nutrir y hacer crecer, y la mejor forma de hacerlo es acercándolo al público, aproximándolo a la ciudadanía", indicó el responsable.
Una vez concluyó todo el trajín institucional, los focos se encendieron por primera vez en esta edición para albergar en la sala La Caseta la comedía política Cómo amar al ministro de Cultura de la compañía El Hangar. El actor palmeño Antonio Aguilar es el creador de este grupo de teatro que plasma la historia de "tres artistas de provincia" y su idea de comerse Madrid con esa idea inicial de poder triunfar y desarrollar todo lo aprendido en sus carreras artísticas. Aunque, una vez que están allí, su perspectiva cambia cuando "básicamente se encuentran que todo eso que ellos tenían en sus cabezas planteado y planeado no sale, falla todo, y en un momento de desesperación pasan cosas", comentó Aguilar. Poco a poco los tres personajes van reflejando una realidad evidente en el país: "Llegas a un sitio más grande intentando buscarte la vida y te das cuenta de que es imposible, o sea que no hay trabajo básicamente", lamentó este joven de 34 años cuyo hermano se ha ido fuera de España. "Cualquier persona que venga al teatro, cualquier persona joven o cualquier padre va a ver que lo que les está pasando a estos tres artistas es lo que les está pasando hoy a todos los jóvenes en España. El hecho de estudiar una carrera, llegar a un sitio más grande intentando buscarte la vida y darte cuenta de que es imposible, o sea que no hay trabajo", subrayó. Respecto al título, Aguilar desgrana entre risas que "es la gran pregunta que nos hace todo el mundo". Algunos lo tienen claro: "Nos dicen que no se le puede amar". Pero sobre todo recomienda que "la gente venga a ver la obra y que decida si se le puede o no amar".
De esta joven compañía a una veterana como Atalaya. Sus intérpretes dieron vida a Marat/Sade, una universalización de los míticos textos que escribió Peter Weiss en 1964; una adaptación en la que queda evidente la influencia escénica de Brecht, Artaud o Mejerhold. El primer espectáculo de calle fue En vano de la compañía Danza Mobile e Incubo Teatro, una idea donde un espacio vacío puede ser una promesa, una pregunta, una decisión o un retrato. Avanzada la noche, llegó el turno de los dos estrenos de la jornada. En torno a las 23:30, Convoy de Horacio Macuacua salió a escena en la sala Reina Victoria. El espectador pudo observar "el devenir de la vida, un ente definido por los cuerpos que lo integran", es decir, la exploración de un viaje cuerpo a cuerpo. A la misma hora, pero en los jardines Reina Victoria, el clownde Lolo Fernández & Cía trajo con Piano, Piano... unas dosis de humor absurdo, improvisación musical e interacción con los espectadores.
Este primer día de teatro terminó, como suele ser costumbre, con la representación a la 01:00 en la Casa de la Cultura. Hiperbólicas y La Morgue expusieron la trama de Jácara de pícaros, basada en las lucha por la supervivencia de tres graciosos hampones animalizados como cuervo, grajo y urraca.

De 'Quejío' a las cartas de Lorca
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El miércoles de teatro palmeño quedó configurado por una amplia amalgama de matices escénicos que se dibujaron en las caras de los intérpretes bajo pinceladas de cante, baile, dualidad del personaje representado; pero también brotó la música clásica desde una perspectiva poco común. El público infantil fue el primero en tomar asiento para quedar absorto con las coreografías de Da.Te Danza en su trabajo Akari, donde la luz se convierte en el principal protagonista. Un elemento que en constante movimiento no deja de proyectarse en el espacio y en los bailarines, como reflejo de esa "luz interior de cada uno de nosotros" que a través de la danza brilla de un modo especial y único. También en horario matinal, con dos pases en la Sala Andalucía, la Petit Teatro actuó para las familias con Clown sin tierra; el título encierra la huida de dos payasos en busca de la felicidad: Nasu y Bari intentarán coger el tren que les llevé hacia el norte.
La poesía hizo su aparición en Lorca. La correspondencia personal. En ella, Histrión Teatro hizo un recorrido poético con contrastes de alegría y tristeza, vitalidad o desesperación. La figura de un Lorca desdoblado en hombre y mujer se encarnó en dos actores que definieron ese bucle de teatro dentro del teatro propio del dramaturgo granadino. Más tarde, el interior del Teatro Coliseo albergó el carisma y la fuerza característicos de Salvador Távora trasladada a una creación de hace 45 años: Quejío. Un espectáculo que se estrenó hace prácticamente medio siglo, pero que la compañía Hiperbólicas y Távora Teatro Abierto han vuelto a rescatar del pasado como muestra de "un clima angustioso, en el que se producen el cante, el baile, el lamento o la queja del pueblo andaluz", define su autor. Un esquema abierto a la aportación de vivencias individuales que surgió "sin palabras, sin tiempos ni actos calculados por condicionamientos", detalla. Estas dos obras de la tarde-noche pusieron un marcado acento andaluz en la programación.
En el exterior, el Paseo Alfonso XIII se convirtió en un pequeño taller de costura gracias a La Dama de Trapos, una trama interpretada por Alas Circo Teatro en la que surgen enigmáticos seres -monstruos, hadas, duendes, troles- con cualidades circenses. El circo dio paso a la danza, en concreto, la que disfrutaron los asistentes a la Sala Reina Victoria, donde Fernando Hurtado desarrolló El paraíso de los necios; una coautoría que el artista comparte con Miguel Palacios. Paralelamente, en los Jardines Reina Victoria Lapso Producciones expuso un modo inusual de tratar la música clásica con Clásicos excéntricos, una manera de acercar estos sonidos a todos los públicos mediante la originalidad del clown mezclada con la sonoridad de instrumentos como la bicicleta perifónica, el serrucho musical, el vidriolín copodivarius o el campanófono sostenente de cola, entre otros.
Como última interpretación, la de Rosario Pardo en Los días de la nieve. En esta dramaturgia, la actriz da vida a la costurera Josefina Manresa, cuyo amor es Miguel Hernández; todo transcurre mientras ella termina su último pedido, un vestido azul de mar.
La jornada contó también con un homenaje in memóriam a Alfonso Alcalá, gestor cultural, exdirector del Patronato Federico García Lorca y amigo de la Feria de Teatro en el Sur. Compañeros de profesión se reunieron en el patio principal del Monasterio de San Francisco. Emocionado, su hijo agradeció a la organización el reconocimiento.

El circo y la danza de estreno
El circo y la danza se vistieron el jueves de estreno con dos espectáculos. De un lado, Lanórdika Circo&Danza sacó a la calle Rojo Estándar, una creación que se desarrolló en el Paseo Alfonso XIII y donde el baile combinado con las artes circenses sirvió para mostrar el movimiento de dos seres opuestos en una escena de surrealismo, un marco colorido con el amor como pieza clave. Muy cerca de este lugar, en los Jardines Reina Victoria, se desarrolló la segunda puesta de largo escénica a través de¡Wake App! La compañía Zen del Sur presentó una propuesta asentada en la danza y la música como hilo conductor de una historia pensada para reflexionar en aspectos como la falta de consciencia y responsabilidad en el uso de la tecnología, el olvido y deterioro de los valores o las habilidades comunicativas esenciales del ser humano. Una búsqueda del despertar de las distracciones y de la conciencia.
Ambos estrenos no fueron los únicos títulos de la oferta teatral del jueves. En horario matinal, La Gotera de Lazotea realizó dos sesiones de Garbancito en la barriga del buey. "Al principio contamos la historia de Garbancito por si algún niño o adulto no conoce todavía el cuento, y la segunda parte es una versión nuestra", explicó, minutos antes de actuar, Eva Serna. También entre bambalina, su compañero, Juan Manuel Benito, desgranó que ellos cuentan "algo que nadie sabe, lo que le pasó a Garbancito cuando llegó a la burbuja de buey". De tal manera que los cuatro estómagos se convierten en un espacio diferente configurado como un reino.
Una de las anécdotas del día fue la lluvia. Pese a esta presencia improvisada en la muestra, Benito fue contundente: "Aquí sale todo bien, porque lo importante no es la temperatura exterior sino la interior", en alusión a su obra.
Por otro lado, en la Sala La Caseta transcurrió a mediodía Namor, el niño pez. The Nose Teather relató la tragedia del niño sirio encontrado ahogado en las playas de Turquía en 2015; en este caso, se trata de Namor, que, en mitad de los éxodos forzados, aparece como grito de luz, esperanza, música, poesía, etc. En definitiva, la tolerancia, el amor y la libertad en forma de títeres.
Por la tarde, la mirada de la realidad desde los ojos de dos mujeres en Vuela sirvió para abordarla mediante una perspectiva cubista y con empatía. "No es el tema de las mujeres sino el proceso que está ocurriendo histórico y esperanzador cuando las mujeres se empoderan, esta palabra que no me gusta nada, y toman las riendas de su vida", detalló el autor, Emilio Goyanes. El guionista y director sostiene que "estamos en un momento esperanzador para la sociedad porque las mujeres asumen lo que son y hay muchos hombres que estamos también en ese proceso de feminizar la sociedad". Una idea de Laviebel, que pretende con este título aportar "una inyección de oxígeno", en un año en el que se cumple el 25º aniversario de esta compañía que en la pasada edición recibió el homenaje de la muestra de teatro palmeña.
La compañía flamenca de Antonio Andrade e Hiperbólicas convirtieron el escenario del Teatro Coliseo en sangre y arena, es decir, el conflicto de personajes enfrentados como los mitológicos Eros y Tánatos. En Torera, la bailaora Úrsula Moreno se presenta como una mujer en rebeldía que apela al toro como tótem más venerado de la raza humana, cuyos latidos son el ritmo que mueve al pueblo andaluz. Otra de las producciones de la jornada llegó bajo el brazo de 2 Proposiciones Danza-Teatro y Raquel Madrid con Hay cuerpos que se olvidan, cuya temática "es el resultado de alcanzar la fase de aceptación de un duelo, no por un ser querido, sino por una profesión amada", según Raquel Madrid.
Y La última boqueá, de Teatro a la Plancha, puso el cierre al tercer día de programación artística. Un título de Selu Nieto que comenzó a la 01:00 en el patio de la Casa de la Cultura.

Cierre de flamenco y comedia
El estreno de Lope que te parió, con entradas agotadas desde días antes de la función, fue el colofón a cuatro jornadas de contenido teatral en la Feria de Palma del Río. La compañía Malaje Sólo presentó pasada la medianoche del viernes al sábado en el patio de la Casa de la Cultura este montaje que contó con la dirección de Antonio Campos y en el que los actores Antonio Blanco y José Antonio Aguilar dieron un enfoque cómico al teatro del Siglo de Oro y el arte comediante a través de versiones sobre El mejor alcalde, el rey de Lope de Vega o La vida es sueño de Calderón de la Barca. En él la compañía remarca que Lope "fue un hombre gato; hombre porque lo que fue y gato porque hizo durante una sola vida más de lo que cualquier otro mortal hubiese hecho en siete". Prueba de ello son sus más de 1.600 obras dramáticas.
Pero antes de que se encendiesen los focos de la Feria de Teatro en el Sur por última vez este año, la oferta del viernes 7 de julio contó con seis propuestas más. Una de las primeras fue Flamenclown, en la Sala La Caseta, donde Laura Vital expuso la historia de la flamenca Carmela y el artista callejero Tonete. En el escenario se unieron de forma mística dos mundos aparentemente opuestos, y en medio de ello estuvo la cantante palmeña Inma del Río, que también formó parte del elenco de artistas de este reestreno. "Para mí es una forma también de adentrarme en el mundo del teatro y tener esa relación, ese feedback con los niños", admitió la cantante, que resaltó que Palma del Río es un municipio "muy flamenco, muy artista". En constante unión con los asistentes, este cuadro de flamenco y clown hizo sonar palos como los cantes de trilla, fandangos, martinetes, tanguillos o pregones.
A la misma hora pero en la Sala Andalucía, Ana Santa Cruz, con ayuda de sus manos, interpretó El espectáculo más pequeño del mundo. La titiritera dio vida a historias visuales cargadas de matices cómicos y poéticos gracias a personajes como el presentador del pequeño teatro, la estrambótica súper abuela o la niña en su universo de sueños.
Con carácter vespertino, la Sala La Caseta acogió otra representación. Esta vez se trató de Souvenir, de Feelgood Teatro y Factoría Echegaray, en la que aparece el periodista Salomón Sheresheviski en la Rusia de 1920. El protagonista sufre hipermnesia o, lo que es lo mismo, puede recordar hasta el más minúsculo detalle. Más tarde, a las 21:00, el Teatro Coliseo fue testigo de Ahora todo es de noche, una creación de la La Zaranda en coproducción con Teatro Romea. Sobre las tablas, unos mendigos hicieron reflexionar acerca de cuestiones como quién cree que tiene algo para siempre o quién no ha mendigado alguna vez. Todo ello bajo la guía de La Zaranda, que este año cumple 40 años "ahondando en el tiempo", como ellos mismos manifiestan.
El comportamiento humano tampoco pasó inadvertido en La gramática de los mamíferos, de María del Mar Suárez La Chachi. De nuevo el flamenco como nexo o circunstancia de la interpretación junto a la danza, el gesto y el texto. Y entre los últimos títulos que se vieron en la localidad estuvo el que llevó a escena el Colectivo la Balsa con Donde mueren las olas, una actuación que tuvo lugar en los jardines Reina Victoria.
En esta 34ª edición de la Feria de Teatro en el Sur no faltaron momentos de debate sobre la profesión o alguno de sus elementos concretos. En este sentido, en el monasterio de San Francisco se celebró una jornada y taller titulado El andaluz a escena. Artistas y escritores dialogaron y expusieron experiencias y conocimientos en torno a todas sus variantes. Una iniciativa que contó con el apoyo de la Fundación Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) y la participación de Antonio Onetti, Alfonso Zurro, Mercedes de los Reyes, Pedro Álvarez Ossorio, Juan Carlos Sánchez, Pepa Gamboa, Antonio Álamo, José Manuel Seda y Julia Oliva.