Un variopinto rincón del diseño

La soltura artística de varios creadores se ha vuelto a reunir por tercera vez en Disoñamos, un encuentro de diseñadores celebrado el fin de semana del 29 de septiembre al 1 de octubre para volver a mostrar ese talento emergente de quienes dan forma y rienda suelta a destreza, algo que queda impreso en diferentes materiales: complementos, zapatos, tejidos, etcétera. Las dependencias del Hotel Monasterio de San Francisco han servido para aglutinar a un total de 21 firmas de carácter no sólo local, sino procedentes de otros puntos geográficos como Madrid, Valencia, Alicante, Cádiz, Sevilla, Almería o Córdoba. Unos stands que se han ubicado en la sala capitulares para que el visitante pudiese adquirir las elaboraciones.
En el interior de la antigua hospedería del siglo XV, volvió a respirarse ese contraste de tradición e innovación a través de las diferentes propuestas que expusieron cada uno de los participantes; muchos de ellos, además de aventurarse y creer en su modelo de negocio, se han adherido a las posibilidades del mercado online y venden sus productos a escala universal gracias al uso de herramientas digitales –o canales- como la blogosfera o las redes sociales. Un evento organizado por el Ayuntamiento, la asociación de empresarios Empa y la asociación Disoñamos, en cuyo eje central se encuentran cinco marcas: Me río de Mary Poppins, El armario de Lucía, Argemajoyas, El Dedal de María y Mercería la Canilla. La dueña de ésta última y presidenta de la asociación, María José Ruiz, detectó un interés de sus clientes por nuevos productos con mayor calidad donde estuviese presenta la creatividad e innovación. A raíz de esto, contactó con otras empresarias y así comenzó a germinar este proyecto encabezado por mujeres que vio la luz por primera vez en noviembre de 2015 –con la intervención de 11 expositores en el Centro Municipal de Congresos-. Sobre esta edición, Ruiz recalca que “hemos aumentado muchísimo, además hay mucha expectación y son las firmas las que nos llaman a nosotros”. Para que todo salga lo mejor posible sin que se escape ningún detalle, la asociación Disoñamos ha trabajado desde marzo en dar forma a este proyecto.
A ese quinteto organizativo sumaron otras quince: Me One Plata, Sara de Benítez, Alcalareña, Josué Selfa, Ami aire, Moler gafas de madera, Cuqui Cute, Brava Clothes, El Álamo Negro, Bolsos Rosa Rojo, Marisa Wamba, Nómadas Brothers, Marian and me, Chama Navarro, Rocío García, Mariceli López. Un compendio de diseñadores que han ofrecido originalidad en temas varios como moda flamenca, prêt-à-porter, corbatas hechas a mano, colección de camisetas personalizadas de inspiración alienígena, tocados, abanicos y pendientes elaborados manualmente. Incluso el arte del ganchillo, el reciclaje o esa manera de vestir de forma valiente y atrevida, impregnaron los centenarios muros de este recinto convertido durante tres días en un rincón de la moda sobre diferentes géneros y disciplinas.
Todas las empresas recorrieron el casco antiguo, durante la mañana del sábado, en una visita guiada. A lo largo del fin de semana, no faltaron los desfiles en la pasarela instalada en el patio rojo del recinto. La música o la exposición de coches y vespas antiguas adornaron –sonora y visualmente- la tercera edición de este escaparate singular.