El primer Plan Local de Lectura entrará en vigor para 2019

Los grupos municipales palmeños han dado el visto bueno al borrador del que será el primer Plan Local de Lectura. Se trata de un documento base aportado por el equipo de gobierno que pretende servir como punto de partida a un debate social, técnico y político que se producirá a lo largo de 2018. Durante dicho periodo se irán perfilando los diferentes ejes y aspectos del que será el texto final, unas líneas estratégicas que –según los primeros cálculos- echarían a andar en 2019 y contaría con una vigencia de 7 años, es decir, se aplicaría hasta 2025. Esto iría unido a la intención de trasladar la actual biblioteca a un nuevo recinto, “entiendo que no solamente es necesario que hagamos una apuesta por el equipamiento, el equipamiento debe estar al servicio del objetivo principal que es el amor a la lectura en Palma del Río”, sostiene el alcalde, José Antonio Ruiz Almenara.
El Plan pretende cubrir tres pilares de actuación: lectura, escritura y expresión oral. “Serían las tres actuaciones que llevaríamos a cabo”, añade el regidor palme antes de hacer hincapié en que “tenemos que abordar el tema de ese amor por la lectura pero también por la escritura y el saber expresarse oralmente, hay que verlo desde todas las vertientes posibles y trabajarlo”. Entre los objetivos, uno de ellos se centra en promover el acercamiento a la lectura y su hábito, la apuesta inicial aboga por fomentar los clubes y talleres de lectura y escritura -tanto en centros educativos como en bibliotecas, asociaciones, librerías, etcétera-; al mismo tiempo apuesta por foros virtuales para el intercambio de impresiones, recomendaciones bibliográficas y debates literarios; la realización de encuentros con presencia de escritores, ilustradores, narradores o bibliotecarios, entre otros. También se plantean “actividades abiertas a la población en las que participen todos los colectivos” y que se realicen en espacios culturales u otros donde emprender iniciativas tales como el mes del cuento, el mes de la poesía, maratones de cuentos, sesiones de lectura en público, bibliopiscinas, ferias del libro, encuentros profesionales, presentaciones de libros. La convocatoria de premios o concursos literarios queda recogida en el interior de las páginas. Los cuatro objetivos restantes habla de: favorecer la recogida de la tradición popular en sus distintas manifestaciones; diseñar un protocolo de actuaciones conjuntas entre bibliotecas y centros; potenciar el fomento de la lectura como estrategia de integración social; establecer marcos de cooperación y colaboración entre instituciones públicas y privadas.
En relación a los agentes que deben implicarse, “es determinante la participación activa y la creación de sinergias entre todos los agentes, tanto públicos como privados, ello proporcionará una visión integral y compartida”, plasta el texto que servirá como cimiento a las diferentes aportaciones. A su vez, reconoce como “fundamental” la existencia de tres actores: el Ayuntamiento, colaboradores y una comisión que reúna una selección de las personas idóneas para que realicen el diseño, la promoción, la ejecución, el seguimiento y las posibles propuestas de reformulaciones posteriores.
Un proyecto a corto y medio plazo cuyo germen se ha materializado en esas 17 páginas donde se establece un boceto acerca de cómo lograr esos fines establecidos. “A este proyecto le vamos a poner mucho cariño”, admitió Ruiz Almenara. Ahora queda por delante esa fase de debate durante el próximo año.