El convento de Santa Clara pasa a titularidad pública por 1,5 millones de euros

El antiguo convento de Santa Clara ya es propiedad del Ayuntamiento, un hecho oficial tras la firma realizada por el alcalde, José Antonio Ruiz Almenara, y el ecónomo diocesano de Córdoba, José Luis Vidal. Para darse este paso y lograr las escrituras, el Consistorio abonará al obispado 1.510.112 euros, de los que 511.142,17 euros se van a pagar “de forma inminente”, avanzó Ruiz Almenara. Posteriormente se completará el pago con varias cantidades: 300.000 euros antes de que finalice septiembre del presente año y más tarde se realizarán otras cuotas de 400.000 euros para 2019 y 298.969 euros en 2020. “Ya podemos decir que es un monumento público que pertenece al Ayuntamiento”, señaló el primer edil.
Con la propiedad de carácter público, desde hace tiempo se trabaja en el proyecto Museo de Santa Clara, espacio Victorio y Lucchino. Ahora se desarrollará el proceso de musealización que ha sido adjudicado a la Unión de Empresas Temporales (UTE) formada por Blank Exhibitions –asentada en Sevilla- y Proasur Industria Creativa – situada en Oviedo-. Aproximadamente, los trabajos para dotar al recinto de la zona museística comenzarán a finales de este verano – a expensas de que se cumplan los plazos burocráticos-, unas labores de musealización cuyo coste asciende al millón de euros. Esta unión de empresas se encargará tanto de la redacción del proyecto –valorado en 25.000 euros contemplado en ese millón de euros- como de la ejecución que concluirá para 2019, en un principio prevista para “antes o después del verano”, según los cálculos iniciales del regidor palmeño. En el interior de algunas dependencias contiguas al claustro del inmueble se expondrá gran parte de esas 1.500 piezas que los diseñadores andaluces han cedido al municipio durante un periodo de 25 años -prorrogables a otros 15 más-; obras pertenecientes a sus diferentes colecciones, creaciones de prêt-à porter, novias, fiesta, velos, mantones, bolsos o zapatos. Este museo de la moda busca ser accesible a todas las personas –con sistemas de lectura braille para ciegos- y jugar con la presencia de la tecnología, el tacto de las telas o los olores característicos de la ciudad –como el azahar-. “El planteamiento que había era algo con mucha claridad”, resumío Almenara, quien al mismo tiempo habló de actuar pero con respeto al conjunto arquitectónico declarado Bien de Interés Cultural (BIC). La parte baja albergará un atelier o taller expositor donde “la idea es que la gente toque las telas”, comentó. Mientras que en las galerías superiores, el circuito mostrará trajes de novia, prêt-à porter, joyeros o especie de pasarela de moda. “Creo que se puede quedar en un proyecto muy bonito”, augura. A su vez, la administración local pretende que se incluya en el Sistema Andaluz de Museo, sin olvidar la posibilidad de establecer un día para la entrada gratuita de visitantes.
El resto del convento servirá para acoger diferentes temáticas en sus salas, algunas relacionadas con la historia o la cultura, enclaves como el salón de acto para acoger presentaciones. Por otro lado, la eficiencia energética forma parte de los objetivos previstos para acondicionar las instalaciones, en este asunto se invertirán 940.762 euros sufragados al 70% por la Junta de Andalucía y el resto por el Ayuntamiento. Esta adaptación consistirá en cambió de ventanas, pinturas especiales, aerotermia o iluminación LED, esto último conlleva un coste superior a 400.000 euros. “Realmente estamos teniendo todas las piezas del puzzle”, remarcó en relación a la serie de iniciativas que se pondrán en marcha sobre este proyecto.
Antes de producirse este acuerdo con el Obispado, la idea era construir una iglesia en la barriada del V Centenario para que sirviese como permuta por Santa Clara. Finalmente, esa construcción sería en posesión municipal y se acondicionará como biblioteca pública. De hecho, el alcalde asegura que ya cuentan con los recursos económicos para la redacción del proyecto.