LA FERIA QUE VIENE

Siempre hemos hablado de lo que fue la feria y de que ahora ya no es igual, que vamos muy poca gente y de que todas las ferias son mejor y están más ambientadas que la nuestra, etc.
Bien, yo quisiera apostar por nuestra feria. Es cierto que ya las cosas no son como antes pero ya lo dijo el refrán “tiempos pasados nunca fueron mejores”, sencillamente porque ya no existen. Lo que cuenta en realidad es el hoy y lo que podríamos hacer con vistas al futuro.
Si es cierto que los tiempos han cambiado, ¡Cambiemos también nosotros!, o mejor dicho “adaptémonos a las nuevas circunstancias.
Para mi hay un aspecto muy importante a valorar. Siempre se ha dicho que la feria es para la juventud y para “los chiquillos y chiquillas”, y creo que en cierta medida es así, pero resulta que con esto de la “botellona” la gente joven se ha alejado del resto de la población, al menos en lo que a fiestas se refiere y esto es algo que “empobrece la feria”
Pienso que un primer paso consistiría en recuperar a la juventud para todo, como no puede ser de otra manera, y en concreto para la feria. ¿Cómo? Bien, busquemos formas y maneras entre todos y todas.
Es esencial que tomemos conciencia de que la feria, como todo en nuestra ciudad, es “ALGO NUESTRO”. PARTICIPAR es la palabra clave. Si conseguimos que la gente participe, participemos, en y de la feria, volveremos a recuperar ese espíritu de ciudad, de conjunto, de alegría compartida.
No se si habría que buscar otro lugar, cambiar la forma de hacerla, si buscar incentivos de alguna clase, sinceramente no se ahora mismo que es lo que abría que hacer. Si recuerdo, que hace algunos años la feria era distinta en un aspecto muy importante, os palmeños y palmeñas, creo que por lo característico de nuestra situación geográfica, hemos generado cierta personalidad que nos diferencia de alguna manera de Córdoba y de Sevilla, siendo como no podría ser de otra manera parte de ese todo que se llama Andalucía. Somos diferentes en casi todo aunque unos y unas tiremos más para Sevilla y otros y otras para Córdoba como se suele decir.
Yo pienso que Palma del Río, que los palmeños y palmeñas, sin menospreciar por supuesto a nadie, somos “como somos”, “nosotros y nosotras”, y esto se refleja también en la feria.
Bueno, a lo que iba. Hace algunos años la estructura “cuasi sevillana de nuestras casetas no existía”. Estas eran consecuencia de la espontaneidad de personas, grupos y asociaciones que se unían con el objetivo de hacer de la feria un lugar de encuentro.
No había un lugar para las casetas. Las mismas personas que las hacían buscaban su lugar, previa fianza al Ayuntamiento para garantizar que al final todo quedaba límpio y recogido, de ahí las casetas de “El Encuentro”, “Vientos del Pueblo”, de partidos políticos y sindicatos, de asociaciones de todo tipo, etc., que ahora no recuerdo pero que sin duda están en la memoria de jóvenes y de mayores, y que me perdone quién o quienes no haya citado. Recuerdo estas dos porque estuve colaborando con ellas algún tiempo.
También me gustaría resaltar el tema de las actuaciones en el Paseo. Yo creo que eso le ha dado un aire distinto a nuestra feria y ha conseguido crear ese punto de encuentro intergeneracional, entre pequeños y pequeñas, jóvenes y mayores, del que hablaba en un principio.
Nuestra feria tiene que cambiar, tiene que mejorar, tiene que adaptarse a los nuevos tiempos y tiene que reflejar esas particularidades que tiene consigo nuestra forma de ser palmeños y palmeñas.
La feria tiene que ser de todos y de todas, por eso vuelvo a repetir para terminar, que la
PARTICIPACIÓN, NUESTRA PARTICIPACIÓN, de todos y de todas, ES ESENCIAL, para hacer la feria más nuestra y sentirla como algo que nos pertenece.
¡FELÍZ FERIA PAISANOS Y PAISANAS!
Y A DISFRUTARLA QUE ES ¡NUESTRA FERIA”