La patrona procesionó un año más


La virgen de Belén volvió a pasear un año más por los rincones de la ciudad, este año con la particularidad del cambio de recorrido ya que en vez de procesionar por la avenida de Córdoba, debido a las obras, el trayecto ha sido modificado por la calle Juan XXIII y la muralla. El andar de los costaleros, el sonido de la banda y como fondo el recinto amurallado, han plasmado una imagen única en este día.
Las jornada comenzó con los actos en honor a la virgen, a las 11:00 horas de la mañana se realizó una misa en la parroquia de la Asunción, con la asistencia de las autoridades locales junto a los diseñadores Victorio & Luccino, además de una multitud de devotos y representantes del mundo cofrade local; tras el acto solemne, el sacerdote Francisco Baena procedió a la bendición del nuevo manto que luce la patrona, regalo exclusivo de estos modistas internacionales. Uno de los fundadores de esta firma, el palmeño José Víctor Rodríguez, se ha mostrado “encantado de regalar esta pieza”, algo que tenían en mente desde hacía tiempo y que se ha plasmado en un tejido de “seda natural, bordado con perlas” como describe. Por su parte, el modista José Luis Medina ha destacado el traje del niño Jesús hecho de encajes rizados con picos, algo que hace “muy original la falda saliéndose de las normas clásicas de guardar unas formas” según describió. La hermandad de la Virgen de Belén, mediante su hermana mayor Belén González, quiso agradecer el detalle con un obsequio para Victorio & Luccino.
El siguiente acto del día tuvo lugar en la Alcazaba almohade, antigua mesa de San Pedro, donde el alcalde José Antonio Ruiz Almenara y la hermana mayor, Belén González, descubrieron una placa que recuerda el acto de la coronación de la patrona en dicho lugar el 8 de mayo de 2010. Durante toda la mañana hubo variedad de eventos, como la “ XXIII Milla Urbana de Palma del Río” con una distancia de 1.609 metros entre la salida y la línea de meta, una actividad que organizó el Club Atletismo Palma del Río. En el exterior de la localidad, concretamente en el Guadalquivir la OJE desarrolló un paseo en piraguas titulado “Vive tu río”.

A las 20:00 horas de la tarde salió en procesión la virgen de Belén realizando su recorrido por las calles palmeñas hasta que pasadas las 12:30 de la noche, los costaleros devolvían la imagen mariana a la parroquia de la Asunción. Una vez transcurrida la procesión y tras la recogida de la virgen, comenzó el fin de fiesta local. Los cohetes anunciaban el comienzo del espectáculo pirotécnico donde un juego de luces artificiales llenó el cielo de Palma del Río con un colorido espectacular que dejó boquiabierto a los más pequeños e hizo congregar a los mayores en torno a la muralla para contemplar este juego de pólvora, iluminación y sonido tan característico todos los años en el cierre de la verbena. La jornada no acabó ahí, tras esa traca final, los ciudadanos empezaron a congregarse en otra zona pero esta vez con más reparo y seguridad porque aparecía por el lugar menos esperado el tradicional “toro” de fuego. Los murmullos hacían intuir por dónde vendría ese armatoste disparando cohetes y artilugios luminiscentes; las carreras se sucedían, los empujones, los nervios y el miedo de quienes se escondieron donde pudieron, todo ello para que no les pillase el “toro”. Un disfrute de niños pero que viven también los adolescentes y algún que otro veterano, en una jornada donde la festividad local se vivió de muchas maneras diferentes por los vecinos palmeños.
Informa: Rafael Morales